Por Elena Cucala
Desarrollo de Personas y Organizaciones
El 71% de los españoles reconocen tener estrés, según un estudio realizado por Cigna Corporation titulado “360º Wellbeing Survey 2019: Well and Beyond”
Y personalmente no creo que el otro 29% no lo tenga: la mayoría no lo reconocen. Y otros muchos lo tienen en algunos momentos, sin embargo saben manejarlo con estrategias adecuadas. Y aquí está la clave.
Tener estrés o ansiedad no te hace menos cool, te hace más humano. Y pedir ayuda o invertir en ti para frenarlo te hace muy grande, en mi opinión. ¿Hay acaso algo más valioso que invertir en uno mismo? Y no solo es una cuestión de querer vivir mejor (por si esto fuera poco) sino que empezaremos a tener un rendimiento más alto a nivel profesional, siendo más creativos, más resolutivos, más productivos en general.
Bajo los síntomas del estrés incluso las relaciones con los demás se deterioran; vivimos enfrascados en emociones negativas como la ira, el enfado y el miedo y nuestro lenguaje es negativo, con el impacto que esto provoca en uno mismo y en los demás. La mayor parte de gente no es consciente ni lo acepta porque en general asociamos el estrés a la imagen de una persona que va muy deprisa de un lado a otro resoplando y sin tiempo para nada. El típico estresado. Es cierto que andar lento nos ayuda a estar más calmados, sin embargo yo a veces ando deprisa y no estoy necesariamente estresada, estoy enérgica. Estar estresada es otra cosa, ¿no te ocurre?
El estrés tiene otros muchos síntomas que debemos empezar a identificar para poder afrontarlo, ¿quieres conocerlos?
- Saltar por todo
Implica estar a la defensiva, no escuchar y estar especialmente negativo o quejica.
Hasta el ruido nos irrita, estamos más sensibles de lo normal, porque nuestra mente ya no puede con más estímulos.
- Agotamiento físico y mental. Falta de energía y concentración
Estamos en un estado de cansancio continuo, cualquier cosa nos da pereza, incluso quedar con los amigos. Y no hablemos de trabajar, estamos agotados y nos falta la motivación, lo que disminuye nuestra productividad. Nos sentimos abrumados
El agotamiento mental se manifiesta muchas veces en la falta de agilidad física: se nos cae todo de las manos o estamos más torpes de lo normal. Nos falta concentración. El sistema nervioso está desbordado.
- Cuello o mandíbula rígidos. Contracturas musculares
- Dolores de cabeza
Hay muchos más, pero estoy segura de que ya los conoces. Como ves, tener síntomas de cuadro de estrés no siempre es correr de un lado a otro, sino que algunos de ellos nos pueden resultar sorprendentes. Espero que conocerlo te ayude a detectarlo, y sobretodo que decidas hacer algo por ti. El verdadero cambio se produce a nivel profundo, cuando tomamos conciencia y emprendemos un plan que nos lleve a otro estilo de vida.
Aquí te comparto algunas estrategias de afrontamiento avaladas por la ciencia:
- Ejercicio físico, que te guste
- Contacto con la naturaleza, si no puede ser a diario, al menos algún día por semana
- Nutrición saludable: existen muchos alimentos que nos ayudarán enormemente en épocas de estrés, y otros que lo agravarán
- Actitud Positiva. Optimismo. Cuidado con tus pensamientos
- Gestión emocional: aprende a identificar y gestionar tu ira, tu ansiedad y tus miedos
- Asertividad: aprende a decir no
- Relajación y respiración consciente
- Mindfulness o Atención Plena, aprender a centrarnos en el momento presente con atención y aceptación.
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